Chicos con síndrome de Down protagonistas de un calendario

Chicos con síndrome de Down protagonistas de un calendario

La producción busca generar conciencia sobre la inclusión laboral. Las imágenes retratan a niños jugando a ser grandes y a adultos en sus trabajos. La iniciativa es de la Asociación Down Mendoza.

La Asociación Down Mendoza (ADOM) lanzará un calendario que tiene como protagonistas a chicos con síndrome de down. La producción tiene como fin concientizar en materia de inclusión laboral.

El almanaque que va de “de marzo a marzo» podrá adquirirse a partir del  21 de marzo, Día Mundial del Síndrome de Down. Al igual que en su primera edición, se prevé un mega evento en un lugar y hora a confirmar.

Las 24 imágenes que ilustran el almanaque fueron realizadas por un grupo de fotógrafos mendocinos e incluyen a niños y jóvenes de entre 1 y 24 años de edad. Cada imagen no busca generar una crítica social si no mostrar sus capacidades y la posibilidad de insertarse en el mundo del trabajo.

En las fotos, los niños juegan a ser bomberos, constructores, chefs y Djs. Mientras los adultos fueron retratados en sus ámbito laboral. Por ejemplo, uno de ellos se desempeña en una cooperativa social dedicada a la papelería y productos de packaging. Incluso una de las chicas es modelo y otra practica karate.

«Apuntamos a que los chicos puedan tener una vida adulta independiente. Si desde todas las áreas: salud, educación y trabajo ponen su granito de arena la meta se puede alcanzar», destacó Nadin Minuzzi vicepresidenta de ADOM.

El diseño estuvo a cargo de Telma Minuzzi y cada fotografía fue elaborada por un fotógrafo a quien se le asignó un retrato. Participaron Gustavo Rogé, Pablo Bentacourt, Marianela Sarmiento, Rosana Ponti, Mariana Villa, Marcelo Aguilar, Coco Yañez, Axel Llorent, Walter Moreno, Nicolás Latorre, Florencia Manganelli, Yami Coni, Marcelo Roland, Alfredo Ponce, Andrés Larrovere, «Chimi» Ríos, Gustavo Parra, Germán Lledó, Marcos García y Marcelo Ruiz.

Cómo funciona ADOM

Actualmente, la asociación que hace poco logró su personería jurídica, nuclea a unas 250 familias a las que se les brinda contención. Está dividida en comisiones que abordan distintas temáticas y los padres están distribuidos en grupos etarios para que iintercambio de información útil se establezca con mayor fluidez.

En cuanto a deuda de la provincia en materia de inclusión, Minuzzi señaló que tiene «una visión positiva». En el 2017 se logró un acuerdo con la Cámara Hotelera de Mendoza lo que posibilitó que los jóvenes pudieran capacitarse y algunos de ellos lograran quedar en un puesto.

Más allá del propósito social que persigue el almanaque, lo recaudado a través de su venta (el precio es a consideración del comprador) será destinado a solventar los gastos administrativos. Desde ADOM ejemplificaron que sólo traer a un médico especializado desde Buenos Aires para que dicte un taller puede costar unos $17.000. Encima aún no tienen espacio físico propio lo que limita sus actividades y dependen de que un organismo les preste un lugar.

«No sólo buscamos trabajar con la familia sino también  con la sociedad toda. Que vean a los chicos y no sea como algo tabú y se comience a normalizar», detalló Nadin y explicó que esta producción fotográfica es una herramienta de inclusión social.

Los protagonistas, fueron elegidos a través de una convocatoria. «Se divirtieron un montón. El año pasado algunos quedaron afuera del almanaque y fueron sumados en este», dijo.

Vivir con discapacidad

El síndrome de Down es una alteración genética que se produce en el momento de la concepción y se lleva durante toda la vida. No es una enfermedad ni padecimiento. Sus causas son desconocidas. Cualquier pareja puede tener un hijo con este síndrome.

La alteración, también llamada trisomía 21, hace que dentro de los 23 pares de cromosomas que todas las personas tenemos, aquellas con síndrome de Down tengan 3 cromosomas en el par número 21. Debido a esto, las personas con síndrome de Down tienen discapacidad intelectual. Y, si bien tienen rasgos parecidos a los de sus padres, como cualquier otro individuo, hay algunas características físicas que pueden aparecer como asociadas al síndrome. No necesariamente se encuentran todas juntas en la misma persona.

Nadin es mamá de Bautista (4). «Me enteré de que mi hijo tenía síndrome de down en la sala de parto. Si bien hay una ecografía (traslucencia nucal en la semana 12 de embarazo) , el estudio salió perfecto. Tuve una mirada positiva. Como él tenía problemas de corazón fue lo de menos el síndrome. Había otras prioridades», contó.

Un año después se conectó con los padres y luego formaron ADOM. «Lo fundamental es que a través de la experiencia de uno mismo se vaya abriendo caminos. Con esto no sólo ayudamos a nuestros hijos sino a un montón que vienen», destacó….

 

Fuente: www.elsol.com.ar         Leer la noticia completa



 

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