Empleo con apoyo, clave para la inclusión laboral de las personas con síndrome de Down en Galicia

El acceso al mundo laboral es un derecho básico, que se vuelve imprescindible en la lucha de las personas con discapacidad intelectual por conseguir una vida lo más autónoma e independiente posible.

El acceso en igualdad de condiciones a un puesto de trabajo sigue siendo uno de los grandes retos para las personas con discapacidad. El desempeño de un empleo incide directamente en el modo en que la persona con discapacidad percibe a los demás y se percibe a sí misma, pero también en el modo en que es apreciada y valorada por la sociedad y en el grado de libertad del que dispone, no sólo en el aspecto económico, sino también en el aspecto social.

Acceder al mundo laboral es un derecho básico, además de una de las formas más positivas de favorecer la verdadera inclusión socio-laboral y la obtención de una vida lo más autónoma posible para las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales.

La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por Naciones Unidas en 2006 y ratificada por el ordenamiento jurídico español en 2008, reconoce en su artículo 27 “el derecho de las personas con discapacidad a trabajar, en igualdad de condiciones con las demás”. Eso incluye el “derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado en un mercado y un entorno laborales que sean abiertos, inclusivos y accesibles a las personas con discapacidad”.

Sin embargo, pese a contar con una legislación que ampara el derecho a un empleo inclusivo, se puede observar cómo las personas con discapacidad intelectual se encuentran demasiado a menudo con multitud de obstáculos para conseguir desarrollar sus proyectos laborales en la empresa ordinaria.

Para intentar paliar esta situación, las organizaciones que trabajan para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual han realizado un gran esfuerzo durante los últimos años por proponer nuevos modelos y nuevas ideas basadas en las posibilidades y habilidades de cada persona y en su participación en su entorno comunitario.

 

La metodología “Empleo con apoyo”

Por ello, desde hace casi 20 años, las entidades Down en Galicia desarrollan el programa Empleo con Apoyo, diseñado para atender específicamente las necesidades y barreras que las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales encuentran a la hora de intentar acceder al mercado laboral ordinario. 

Este modelo se basa en un sistema estructurado de apoyos y acompañamientos para guiar a las personas demandantes de empleo a través de todo el proceso de inserción socio-laboral y asegurar su correcta incorporación al puesto de trabajo. De este modo, las personas que se incorporan a un nuevo empleo, cuentan con el apoyo de un preparador o preparadora laboral que se encarga de llevar a cabo una formación específica en el propio puesto de trabajo, para que el empleado o empleada pueda ir adquiriendo progresivamente una adecuada ejecución de las tareas. El apoyo también se centra en la potenciación de la interacción social con los compañeros y compañeras de trabajo y en la mediación en la relación con ellos para que se desarrolle de manera positiva y natural.

Se trata, en definitiva, de prestar a las personas con discapacidad intelectual los medios, los recursos y los apoyos necesarios que faciliten su participación en el mercado laboral de su comunidad de la misma manera que el resto de ciudadanos y ciudadanas, favoreciendo, de este modo, su incorporación o su estabilidad laboral y, de forma más extensa, su inclusión social.

Avalada por sus buenos resultados, esta metodología está consolidándose como una estupenda fórmula de inserción laboral para aquellos colectivos con más dificultades a la hora de encontrar un trabajo y supone una alternativa idónea a las fórmulas de empleo protegido, basadas en una filosofía claramente asistencial y concebidas con un carácter instrumental y no como como perpetradora del cambio  ni como solución final al problema.

 

Éxito del programa de empleo de la Federación Down Galicia

Gracias a la aplicación de la metodología de Empleo con Apoyo, las personas usuarias de las entidades Down en Galicia han conseguido grandes logros en los últimos años, alcanzando altos niveles de empleabilidad y, por tanto, mejoras en su inclusión social.

Los números han ido en aumento desde la implantación del programa y ya es habitual que los contratos anuales vigentes en toda la comunidad autónoma superen los 200, siendo la mayoría de ellos a tiempo parcial. Por otra parte, tras muchos años en los que el principal escollo para el colectivo en el ámbito laboral era la inestabilidad y la temporalidad en las contrataciones, comprobamos como año tras año aumenta la apuesta de las empresas por los contratos indefinidos, que ya suponen el 50% del total.

Por tanto, los datos evidencian la eficacia de las personas con discapacidad intelectual en sus puestos de trabajo, demostrando que tienen capacidades suficientes para superar el reto que les plantea la sociedad en cuanto al trabajo inclusivo.

Sin embargo, aunque se constata que los datos siguen una tendencia ascendente desde hace varios años, el acceso a un puesto de trabajo en la empresa ordinaria continúa siendo uno de los grandes retos de las personas con discapacidad intelectual.

 

El apoyo empresarial, fundamental para continuar avanzando

Pero para que la inclusión laboral sea una realidad y las personas con discapacidad intelectual puedan demostrar su valía y buen hacer en sus puestos de trabajo, es fundamental el apoyo, la colaboración y la confianza del tejido empresarial, que en el caso de las entidades Down de Galicia aumenta año tras año.

Tanto es así que, a pesar de la delicada situación económica del pasado año, más de 120 empresas de toda la comunidad autónoma apostaron por la contratación o la continuidad de alguna persona con síndrome de Down u otra discapacidad intelectual.

Este es el caso del Multiusos Fontes do Sar, en Santiago de Compostela, que cuenta con dos personas usuarias de la Fundación Down Compostela, entidad miembro de la Federación Down Galicia, en su equipo de trabajo. Chelo Suárez, responsable de comunicación de la empresa, comenta que su experiencia con el Empleo con Apoyo es “realmente gratificante” e indica que “gracias a esta metodología de trabajo, la integración en la empresa fue mucho más fácil para todos”. Desde la compañía valoran el hecho de tener una persona de referencia y apoyo desde el inicio de las incorporaciones, destacando que “la presencia de la preparadora laboral fue clave, acompañándolos a ellos y a nosotros en el camino correcto, siempre a su lado, todos los días, para que fueran asimilando las tareas que le habían sido encomendadas”. Destacan también que “tras los meses iniciales,  cuando ambos trabajadores estaban ya integrados en la empresa, la figura de apoyo no desapareció, sino que hubo siempre una comunicación fluida y constante, con llamadas y visitas periódicas que ayudaron siempre a ambas partes a adaptarse a los cambios que fueron surgiendo y dando apoyo para que todo siguiese funcionando a la perfección”.

Suárez aclara también que la contratación de dos personas con discapacidad intelectual “supuso un importante plus” para su empresa por varios motivos: “En primer lugar, por su buen hacer y por todo lo que aportan con el desempeño de sus tareas diarias. En segundo, porque con su alegría y ganas ayudaron a crear en la plantilla un mejor ambiente de trabajo. Y, por último, porque en unas instalaciones por las que pasan más de 1.000 personas al día, contribuimos a la inclusión y a que la gente normalice una situación que debería estarlo más en una sociedad plural y diversa en la que todos somos diferentes, pero capaces”.

Por su parte, Juan Carlos Castiñeiras, empleado con síndrome de Down del Multiusos Fontes do Sar, destaca que se siente “bien con sus compañeros”, que su familia “está muy feliz” de que trabaje y que está muy contento con la oportunidad: “Ahora dispongo de dinero para comprar cosas que me gustan”.

Estas declaraciones no hacen otra cosa que demostrar que la colaboración del tejido empresarial es beneficiosa para todos los actores implicados. Además, evidencia que la participación y la cada vez mayor presencia de las personas con discapacidad intelectual en las empresas ordinarias contribuye de manera eficaz a desterrar los tópicos que tradicionalmente se atribuyen a este colectivo, resultando una manera sumamente eficaz de inclusión social.

 

La importancia de la orientación profesional

Llegados a este punto, se debe poner sobre la mesa la importancia de la orientación laboral como herramienta facilitadora para la inserción socio-laboral del colectivo.

Entre las dificultades más relevantes con las que a menudo se encuentran familias y personas con discapacidad intelectual a la hora de elegir entre las diferentes alternativas profesionales, está la de no disponer de una serie de criterios que les ayuden en la toma de decisiones y en la configuración de un itinerario laboral a seguir. 

La idea clave de la que debemos partir es que las personas con discapacidad intelectual tienen las mismas necesidades de orientación que cualquier otro ciudadano o ciudadana, simplemente que adaptada a sus necesidades.

Es por eso que la Federación Down Galicia edita cada año la Guía de orientación académica y profesional, creada, por un lado, como un recurso que ayude tanto a las personas pertenecientes a este colectivo como a sus familias a decidir sobre su futuro académico-profesional y, por otro, como un material de referencia en el desempeño de las tareas de todos aquellos profesionales que trabajan en este campo de la información, orientación y asesoramiento.

 

Retos pendientes

Más allá de la empleabilidad del colectivo, por la que las entidades Down seguirán luchando mientras no se evidencie una igualdad de oportunidades en el acceso al empleo ordinario, nos enfrentamos a varios retos nada sencillos en el ámbito laboral.

En primer lugar, tras varios años con números muy positivos en lo relativo a contrataciones y mejoras laborales, 2020 y la crisis sanitaria derivada de la pandemia de la COVID-19 supuso un mazazo en la realidad laboral del colectivo. Y es que más allá de los despidos y ERTEs generalizados, no sólo en el ámbito de la discapacidad, nos encontramos con un grupo de personas usuarias de edad más avanzada que contaban con un empleo indefinido estable y que ahora, teniendo en cuenta el envejecimiento prematuro de las personas con síndrome de Down, será complicado que puedan volver a incorporarse al mercado de trabajo.

Este envejecimiento prematuro, evidenciado ya en distintos estudios, nos lleva hasta el segundo reto: la necesidad de anticipar la edad de jubilación de las personas con síndrome de Down. Al igual que en cuestiones de salud, las personas mayores de 40 años pertenecientes al colectivo deberían ser consideradas de forma similar al grupo de población general de más de 60 años de edad y, por tanto, se debe dar respuesta a las necesidades relativas a esta etapa post-laboral.

El tercer reto está relacionado con el ámbito del empleo público, una de las reivindicaciones históricas de la Federación Down Galicia, donde, a pesar del aumento en el número de convocatorias específicas para personas con discapacidad intelectual, éstas continúan siendo todavía insuficientes. Por otra parte, el abanico de personas que tienen una discapacidad intelectual es muy amplio y esta realidad ha de ser tenida en cuenta a la hora de realizar estas convocatorias, que deben estar basadas en un principio de igualdad de oportunidades. Asimismo, es necesaria una flexibilización en los criterios de acceso, pues, a pesar de que las personas con síndrome de Down son perfectamente capaces de realizar las tareas encomendadas en el puesto de trabajo y de superar los procesos selectivos, no pueden acceder a los mismos porque priman más los requisitos mínimos, como puede ser una titulación en Educación Secundaria Obligatoria, que la trayectoria educativa de la persona.

Down Galicia, 23 años reivindicando la inclusión socio-laboral

La Federación Down Galicia es una entidad sin ánimo de lucro que agrupa a las siete entidades específicas para el síndrome de Down de la Comunidad Autónoma de Galicia. La Federación fue creada a principios del año 1998 para canalizar las demandas del colectivo de personas con síndrome de Down ante la administración y aportar soluciones para contribuir a normalizar su situación en la sociedad.

Su misión es coordinar, apoyar e impulsar la labor de contribución de las entidades miembro a la mejora de la calidad de vida de cada persona con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales y de sus familias, a través de la inclusión social y de la utilización de los recursos comunes de la comunidad, asumiendo lo establecido en la Convención de Naciones Unidas sobre derechos de las personas con discapacidad….

 

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Fuente:  www.elespanol.com (Alba Iglesias López)


 


 

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