Fundación Empate, escuela creada por un analista de sistemas

Fundación Empate, escuela creada por un analista de sistemas

Creador de la Fundación Empate, que se propone como  una oportunidad para quienes tienen capacidades diferentes.  

“Lucho” juega con la “10”, lo mismo que “Lea”, “Leo”, “Eze”, “Nacho” y “Jony”. Todos son parte de un mismo equipo: Empate FC.

Está dentro del campo de juego. Ellos y sus familias, que tantas veces tuvieron que quedarse afuera, en el banco de suplentes de la vida. Acá, en estas canchitas de césped sintético de Costanera y La Plata, pueden ser titulares de esta historia.

 Empate es la primera escuela para niños y niñas con síndrome de Down que funciona en Córdoba. La segunda a nivel nacional. Nació a principios de 2017 en la cabeza de Germán Laborda Soler, un analista de Sistemas de 33 años que trabaja desde hace 10 en la Caja de Jubilaciones.

¿Cómo montó este proyecto un analista de Sistemas sin más experiencia en el deporte que haber jugado toda su vida al básquet en el club Maipú?

“Yo quería hacer algo con los chicos con síndrome de Down, que siempre me llegaron al corazón. No tengo hijos ni familiares con discapacidad, pero sentía esa necesidad. Empecé a darle forma, un amigo me cedió estas canchas sin costo, lo publiqué en Facebook y se armó una bola de nieve de la que ya no me pude bajar. Y me hace feliz”, dice Germán.

Esa “bola de nieve” se transformó en un lugar maravilloso para niños y padres. Ya cuenta con más de 50 inscriptos y “llovieron” voluntarios que deseaban colaborar.

Así, lograron un equipo de trabajo interdisciplinario de 30 personas que logró grandes avances en la psicomotricidad de estos chicos. Además, una vez al mes hacen encuentros con otras escuelas para favorecer la inclusión.

“Ellos y sus padres se encontraron toda la vida con un no en cada paso que daban. No en la obra social, no en los colegios, no en los clubes. Y acá vieron que la historia es totalmente distinta. Todavía me sorprendo por cómo después de cada práctica me dicen ‘gracias’. Les cambió la vida a ellos, y a mí”, agrega Laborda Soler.

“Hubo un momento clave. Ya había hecho el anuncio en las redes. Y fue un boom. Me llamó una persona y me contó que se había quedado sin trabajo. Pero que iba a juntar para comprarme una pelota. Eso me emocionó y me dio fuerzas para darle para adelante. Entendí que estaba haciendo lo correcto”, recuerda….

 

Fuente: www.lavoz.com.ar     Leer la noticia completa



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