Karate con Síndrome de Down

“Hola, quiero traer a mi hijo a karate, pero… tiene síndrome de Down, ¿podría apuntarle?”

El autor con dos de sus alumnos

Esta es una de las preguntas más frecuentes que algunas de las familias con hijos con Síndrome de Down se hacen a la hora de querer llevarlos a nuestros gimnasios.

Cuando las personas, en este caso los padres, se enfrentan a situaciones nuevas, la ansiedad puede aparecer en ellas como una preocupación a lo que puede venir, originando preguntas como la anterior, en donde las dudas llevan a un miedo ante aquello que no se conoce.

Por ello en este caso, nosotros como profesionales, lo primero que tenemos que hacer es tranquilizarles y darles nuestra confianza para que vean que su hijo en nuestras clases va a estar muy bien y lo que va a conseguir entrenando karate son muchas más ventajas de las que ellos piensan.

Entre estas ventajas están tanto las que tenemos a nivel físico, como las que encontraremos a nivel psíquico.

A través del entrenamiento en la clase de karate, el alumno con Síndrome de Down puede mejorar sus posibilidades de expresión, de relación y de movimiento tanto para sí como para los demás. Además, la práctica del karate provoca una mejora de la condición física en general, entendida ésta según el Diccionario de Ciencias del Deporte (1992), como la capacidad de trabajo físico del hombre y de la mujer, determinado por el grado de desarrollo de las cualidades físicas básicas.

Por ello a través del entrenamiento de karate, se mejorará el desarrollo motor trabajando las cualidades físicas básicas (velocidad, fuerza, flexibilidad y resistencia) y las cualidades motrices coordinativas (coordinación y equilibrio), mejoradas ambas a través del entrenamiento diario en la clase de karate.

Con el trabajo de la resistencia, se intentará mantener el peso ideal, pudiendo reducir así, este peso si es necesario y por tanto el volumen corporal, sin olvidar en ningún momento las posibles cardiopatías que puedan padecer.

En lo que se refiere a la velocidad, se desarrollará a través del entrenamiento específico de las técnicas del karate, ya que se exige siempre y de manera reiterada la máxima velocidad en su ejecución, o a través de formas jugadas que ayudarán además a la consecución de una mejora de la velocidad de reacción.

En relación a la fuerza, en entrenamiento de karate le ayudará a conseguir una canalización de esta, según la edad que tenga, ya que, al realizar las ejecuciones técnicas, se exige además de la máxima velocidad, un reajuste final (el kime), que les permitirá poco a poco, controlar la misma, además de provocar tonificación muscular, en todos los grupos musculares de forma global.

Si hablamos de flexibilidad, los alumnos con síndrome de Down la suelen presentar de manera muy desarrollada, lo cual les va a suponer un beneficio directo a la hora de ejecutar acciones técnicas, fundamentalmente de piernas. Por medio de los trabajos de flexibilidad además podremos trabajar la interrelación entre el resto de compañeros, ya que se colocarán en la mayoría de ocasiones por parejas.

Respecto a las cualidades motrices coordinativas, la coordinación y el equilibrio, se desarrollarán y mejorarán de manera intrínseca en el desarrollo de las propias técnicas y en las ejecuciones que implican en ocasiones apoyo en un solo pie, monopodal, así como en los giros y saltos realizados en los katas.

Antes de terminar no quiero olvidarme de los beneficios, a parte de los ya nombrados, a nivel psíquico que el alumno con síndrome de Down encontrará en el entrenamiento en las clases de karate.

El alumno con síndrome de Down encontrará en el grupo de karate una respuesta educativa que le ayudará a nivel personal gracias a la inclusión que tendrá dentro de este grupo.

En las clases se trabajarán tanto dinámicas de grupo, como trabajo cooperativo y todo aquello que logre formar un sentido de grupo y cooperación necesaria, como los diferentes trabajos a realizar por parejas (kihon kumite, katas en grupo o trabajos de goshin), donde el alumno con síndrome de Down es y se siente como uno más de la clase de tal forma que estos alumnos lleguen a estar cómodos para desarrollar las distintas actividades que les propongamos, impulsando así las relaciones entre iguales y favoreciendo la inclusión con los demás miembros de la clase.

También destacar, de manera importante, cómo el trabajo en las clases de karate donde existe esta inclusión junto a compañeros sin síndrome de Down, aporta un enriquecimiento para todos que hace valorar a todas las personas, sean como sean, e incluso sirve para que todos se den cuenta que con el esfuerzo y la constancia se puede mejorar aun teniendo alguna dificultad.

En conclusión, el entrenamiento de karate para personas con síndrome de Down repercute en muchos beneficios para ellos,…

 

Leer la noticia completa

Fuente:  karateyalgomas.com (Antonio Pérez García)


 


 

Deja un comentario

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Francisco Rodríguez.
  • Finalidad  Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios  1&1.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.