Me Independizo, el proyecto que abre la puerta a la vida autónoma de tres jóvenes con síndrome de Down en Gijón

Llara, una joven gijonesa de 28 años, disfruta de sus primeros meses de independencia junto a sus dos compañeros de piso, Manu y Javi.

Me Independizo, el proyecto que abre la puerta a la vida autónoma de tres jóvenes con síndrome de Down en Gijón

Hace cuatro meses que el proyecto «Me Independizo» de la Asociación Down Asturias se ha convertido en una realidad. El programa tiene como objetivo conseguir que las personas con síndrome de Down alcancen una vida independiente. Para ello, la asociación ha puesto a disposición de los participantes un piso integrado en el CAMP —Centro de Atención a Personas con Discapacidad Psíquica— de Cabueñes, en el que Llara, Javi y Manu viven ahora sus primeros meses como independizados.

Hace ya trece años que la Asociación Down Asturias y las familias asociadas comenzaron a señalar la importancia de un proyecto de estas características. El programa «Me Independizo», explican, «surge de la necesidad». «En los últimos años la esperanza de vida, en general, ha aumentado, y también lo ha hecho en las personas con síndrome de Down», explica Ángela Fernández, terapeuta ocupacional de la Asociación Down Asturias. Tras años de trabajo y gracias a la ayuda de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, la asociación asturiana ha conseguido llevar a cabo el proyecto en el que ahora participan tres jóvenes de entre 28 y 35 años.

El pasado 19 de noviembre, Llara, Javi y Manu se trasladaron a su nueva casa. Allí, acompañados por un grupo de profesionales, desarrollan su día a día aprendiendo las tareas del hogar de una forma dinámica. «El objetivo es que aprendan a vivir en un entorno más inclusivo y más comunitario, en el que cuenten con apoyos flexibles y personalizados que tienen el fin último de favorecer su autonomía, su bienestar y su autodeterminación, siendo ciudadanos de pleno derecho y con derecho a elegir su propio proyecto de vida», explica Fernández.

Previo a la mudanza de los tres jóvenes, el equipo profesional de la asociación ya trabajaba en todos los detalles para que la vivienda estuviera lista. «Meses antes, los profesionales estuvimos trabajando en la metodología que íbamos a llevar a cabo, en la organización y en la intervención, pero también en la metodología que llevaríamos a cabo para valorar los progresos cuando la vivienda entrase en funcionamiento».

Llara, una de las participantes del proyecto Me Independizo
Llara, una de las participantes del proyecto Me Independizo

 

La condición para formar parte de este proyecto piloto era que los participantes debían ser personas mayores de edad que estuvieran dispuestas a iniciar un proceso de vida independiente. Llara, una joven de 28 años natural de Gijón, fue una de las primeras en dar el paso. «Cuando me enteré del proyecto tenía dudas de si quería participar o no. No era algo que tuviera previsto, pero cuando vi que era aquí en Gijón, lo primero que hice fue mirar si las líneas de autobús me venían bien para ir a trabajar y para ir a casa de mis padres». Tras meditarlo y gracias al apoyo de su familia, Llara se decidió a dar el gran salto a la vida independiente, aunque confiesa que lo que más le ha costado es «dejar solos a mis padres en casa». Para la gijonesa, el proyecto «Me Independizo» es el primer paso para conseguir su objetivo final: «Mi sueño es vivir con mi pareja».

En los cuatro primeros meses de su vida como independizada, Llara ha tenido la oportunidad de aprender nuevas tareas domésticas como «poner lavadoras, planificar la lista de la compra o llevar un registro del dinero que tenemos». Aunque también le ha servido para practicar aquellas que ya hacía en la casa de sus padres: «Me encanta la cocina; antes de estar independizada ya cocinaba». El proyecto también le ha servido a Llara para estrechar lazos con sus compañeros de piso, Javi y Manu, con quienes asegura tener una magnífica relación.

Me Independizo, el proyecto que abre la puerta a la vida autónoma de tres jóvenes con síndrome de Down en Gijón
Me Independizo, el proyecto que abre la puerta a la vida autónoma de tres jóvenes con síndrome de Down en Gijón

 

De domingo a viernes, Llara, Javi y Manu disfrutan de su vida de independizados, mientras que los fines de semana regresan a su casa familiar. Las familias también son parte fundamental del proyecto, aunque, según explica Fernández, lo hacen desde «el acompañamiento. La cuestión es no decidir por ellos ni imponernos a sus decisiones. Queremos promover que ellos empiecen a tener autodeterminación». Por ello, en este piso equivocarse nunca es un error, sino «una forma más de aprendizaje».

Además, a partir del próximo 23 de marzo, los jóvenes independizados acudirán a su primer taller, que les permitirá aumentar sus herramientas y recursos para llevar una vida lo más autónoma posible. «El primer taller será de autocuidado y bienestar. En función de los aspectos que veamos que ellos quieren trabajar, iremos realizando más cursos, como por ejemplo alguno de gestión económica».

Cuatro meses después de su puesta en marcha, «Me Independizo» ya se ha convertido en mucho más que un proyecto piloto para sus participantes. Para Llara, Javi y Manu supone la oportunidad de construir poco a poco su propio camino, aprender de los aciertos y de los errores y ganar confianza en su día a día….

 

Leer la noticia completa…

Fuente: www.lavozdeasturias.es (María S. Condado)

 


 


 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.