El empleo con apoyo abre nuevas oportunidades a las personas con síndrome de Down: «No nos centramos en las limitaciones, sino en las capacidades»

La exposición fotográfica ‘Yo También Trabajo’ reúne testimonios de empleados, familias, empresas y profesionales para mostrar el recorrido que hay detrás de cada incorporación al mercado laboral, desde la formación y el acompañamiento hasta la consolidación de un proyecto de vida propio.

La Asociación Síndrome de Down de Las Palmas celebra la presentación de la exposición fotográfica ‘Yo También Trabajo’. / La Provincia

Acceder a un puesto de trabajo sigue siendo uno de los principales desafíos para muchas personas con discapacidad intelectual. Sin embargo, detrás de cada contrato hay historias de mucho esfuerzo, acompañamiento y confianza que demuestran que la inclusión laboral es posible cuando existen los apoyos adecuados. Esa realidad es la que busca mostrar la exposición Yo También Trabajo, presentada este lunes por la Asociación Síndrome de Down de Las Palmas para visibilizar experiencias reales de inserción laboral.

La muestra reúne fotografías de usuarios que actualmente desarrollan su actividad profesional en distintos sectores. Pero, como recordó durante el acto Lara Cruz, preparadora laboral de la entidad, cada imagen esconde mucho más que una instantánea. “Detrás de cada sonrisa y de cada puesto de trabajo hay historias de mucho trabajo, de muchos miedos, de muchas inseguridades y de muchas luchas”, explicó.

Algunas de las fotografías de la exposición 'Yo también trabajo'.

Algunas de las fotografías de la exposición ‘Yo también trabajo’. / Acfi Press

 

Un modelo de acompañamiento

La exposición forma parte de un proyecto impulsado gracias a una subvención del Servicio Canario de Empleo y pretende acercar a la ciudadanía una metodología que la asociación lleva aplicando desde hace más de quince años: el empleo con apoyo. Un modelo que acompaña tanto a los trabajadores como a las familias y a las empresas durante todo el proceso de incorporación y adaptación al mercado laboral.

El gerente de la Asociación Síndrome de Down de Las Palmas, Ángel Sosa, destacó que el objetivo principal es seguir dando visibilidad a las capacidades de las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual. “Queremos demostrar que con apoyo se puede conseguir”, afirmó.

La directora del Servicio Canario de Empleo, María Teresa Ortega, subrayó la importancia de la colaboración entre administraciones, entidades y empresas para consolidar estos proyectos. Según señaló, el verdadero éxito no consiste únicamente en acceder a un empleo, sino en poder mantenerse en él. “Lo importante es que las personas se mantengan en el trabajo porque ahí están también la autoestima, el desarrollo personal y la autonomía”, indicó.

 
Héctor Santana actualmente trabaja en el Hotel Tabaiba Princess como ayudante del recepcionista.

Héctor Santana actualmente trabaja en el Hotel Tabaiba Princess como ayudante del recepcionista. / La Provincia

 

Las caras de la exposición

Precisamente la autonomía es una de las transformaciones que más destacan las familias. Eusebio, padre de Yeray, recordó las dudas que surgieron cuando su hijo comenzó a incorporarse al mundo laboral. “¿A qué se va a enfrentar mi hijo? ¿Qué entorno laboral va a encontrar? ¿Cómo se va a sentir con sus compañeros?”, se preguntaba entonces.

Con el paso del tiempo, aquellas incertidumbres fueron desapareciendo. Hoy asegura que su hijo acude a trabajar motivado y orgulloso de lo que hace. “Se siente útil, se siente reconocido y siente que puede dar un paso más”, explicó.

Una experiencia similar ha vivido la familia de Sara Hernández. Desde pequeña tenía claro que quería dedicarse al mundo de la pastelería y, tras completar su formación, trabaja actualmente en Le Petite Merie, en la capital grancanaria. Durante la presentación de la exposición relató que desempeña tareas de atención al público, servicio a clientes y apoyo en diferentes labores del establecimiento. “Es mi sueño cumplido”, resumió.

Aunque reconoció que los primeros días fueron difíciles por la timidez, aseguró que la ayuda de sus compañeras ha sido fundamental para ganar confianza. Además, mantiene intacta la ilusión de abrir algún día su propia pastelería.

Su padre, Manuel Hernández, reconoció que nunca imaginaron que acabaría trabajando precisamente en aquello que siempre había deseado. “Se siente realizada. Llega a casa contando lo que ha hecho durante el día y cada vez asume más responsabilidades”, explicó. También aprovechó para lanzar un mensaje a otras familias. “Tienen capacidades y hay que darles oportunidades. Que nunca sea la familia quien ponga el freno”, defendió.

 
 
Sara Hernández y Manuel Hernández, padre e hija, durante la presentación de la exposición.

Sara Hernández y Manuel Hernández, padre e hija, durante la presentación de la exposición. / La Provincia

 

Autonomía personal

Para Lara Cruz, una de las claves del éxito reside precisamente en cambiar la perspectiva con la que se aborda la discapacidad. “Nosotros no partimos de las limitaciones, sino de las capacidades”, dijo. A partir de ahí, el trabajo consiste en identificar intereses, habilidades y motivaciones para buscar oportunidades que encajen con cada persona. “Son personas que tienen ilusiones, proyectos de vida y objetivos igual que cualquiera”, añadió.

El papel de las empresas resulta igualmente fundamental. Elizabeth Carreño, gerente de una tienda de Fund Grube, explicó que la incorporación de una trabajadora con síndrome de Down ha supuesto una experiencia muy positiva para todo el equipo. “Aprendemos diariamente de ella”, aseguró. También animó a otras compañías a sumarse a este tipo de iniciativas, convencida de que la inclusión aporta valor tanto a los trabajadores como a las propias organizaciones.

Instante durante la presentación de la exposición.

Instante durante la presentación de la exposición. / La Provincia

La coordinadora del área de empleo de la asociación, Sara Vizcaíno, recordó que los beneficios se extienden mucho más allá del ámbito laboral. Según explicó, el trabajo favorece la autonomía personal, refuerza la participación social y contribuye a reducir la incertidumbre que muchas familias sienten respecto al futuro de sus hijos. “Entendemos que una sociedad inclusiva es una sociedad más justa”, afirmó….

 

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Fuente: www.laprovincia.es (María Alfonso Rodríguez)

 


 


 

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