Caterina Moretti desmonta los prejuicios sobre el síndrome de Down: «Las etiquetas solo sirven para la ropa»

La influencer Caterina Moretti, nueva embajadora de la Fundación Adecco, rompe estigmas sobre el síndrome de Down a través de su labor en redes sociales y conferencias motivacionales. 

La influencer chileno-suiza Caterina Moretti, conocida en redes como ‘La Cate’, se ha convertido en un referente en la lucha por la visibilidad y los derechos de las personas con síndrome de Down. Como nueva embajadora de la Fundación Adecco, compagina su trabajo en una firma de moda con su activismo en redes sociales y conferencias, desde donde combate los estigmas y demuestra que, como ella misma afirma, «las etiquetas solo sirven para clasificar la ropa, pero no para definir a una persona».

 

Rompiendo mitos y prejuicios

El camino de Moretti comenzó con un momento de crisis personal, cuando un día su madre la encontró llorando en el baño al tomar conciencia de que tenía síndrome de Down. A partir de ahí, se inició un proceso de empoderamiento que, según relata, tuvo varias fases: «Empezó cuando ella me empezó a empoderar, y después yo me empecé a empoderar, y después yo empecé a empoderar a otras personas a través de mis redes sociales». Este trabajo de fortalecimiento personal comenzó «desde muy pequeña en el colegio».

Sus padres jugaron un papel crucial al desafiar los pronósticos negativos que recibieron. «No sabía al principio nada del síndrome de Down. Le decían […] prejuicios o mitos […] que no podía hablar, que no podía escribir, no podía aprender, y que a los 7 años no me iba a acordar de nada», explica. Hoy, Caterina no solo escribe y lee, sino que tiene una memoria prodigiosa y utiliza su voz para inspirar a miles de personas.

 

La gente tiene miedo a lo diferente, y no hay que tenerlo, es maravilloso»

Uno de los prejuicios que más le ha dolido es la etiqueta de «inválidos» o «minusválidos». «Es una frase que aún me sigue quedando, y aún lo sigo viendo en los baños, por ejemplo, y aún me choca cada vez que veo esa etiqueta», confiesa. Para ella, es una palabra que implica ser «menos válidos, cuando en verdad no es así». Su mensaje es claro: «Todos somos válidos».

 

La lucha contra la infantilización

Moretti denuncia la infantilización como uno de los prejuicios más extendidos. Lo percibe «cuando te hablan de pequeñito, cuando hay que hablarlo desde mayor». Esta actitud se manifiesta en situaciones cotidianas, como cuando por la calle le preguntan si se ha perdido, o en lo que ella denomina «discriminación positiva», un trato condescendiente que rechaza de plano.

Un ejemplo que ilustra perfectamente esta situación ocurrió un día que fue a comprar una galleta con sus hermanas. «Me la querían regalar y me la querían regalar hasta que me la regalaron, y yo, por el otro lado, se lo pagué», recuerda. Su reacción fue firme: «No puede ser que me regalen cosas y al resto no», simplemente por tener síndrome de Down.

Esta misma actitud la ha encontrado en ámbitos más serios, como al ir al médico o a hacerse el DNI, donde los interlocutores se dirigen a sus familiares en lugar de a ella. «La mayoría se piensa que nosotros ni siquiera sabemos  nuestro número de tarjeta, o se piensan que no vamos a saber solamente por tener síndrome, solamente por un físico», lamenta.

 

El camino hacia la vida independiente

Para Caterina Moretti, «el trabajo es un derecho para todos, tengamos o no una discapacidad». Trabaja en una firma de moda donde sus compañeros la valoran y reconocen su labor. Además, como embajadora de Fundación Adecco, imparte charlas a empresas para «que se abran a la inclusión» y no se limiten a cumplir con un porcentaje de contratación de personas con discapacidad.

Yo le diría a todas esas madres y padres que crean en su hijo o hija, y no en su condición»

Caterina Moretti

Moretti cree que el principal obstáculo en las empresas es «la inseguridad y el no saber cómo tratar» a los empleados con síndrome de Down. Su consejo es simple: «No hay que tratar a nadie diferente». En sus conferencias, también se dirige a los padres que reciben la noticia de que su hijo tendrá esta condición, a quienes les transmite un mensaje de confianza y esperanza, recordando que la reacción inicial de su madre no fue de miedo, sino de «inseguridad» ante lo desconocido.

@lacate_es

@lacate_es

A sus 30 años, la influencer tiene claro su deseo de independizarse. Aunque vive feliz con su familia, es consciente de que sus padres «no van a estar toda la vida». Por ello, se está preparando activamente y asiste a un «taller para la vida independiente» en una fundación. Reconoce que hay barreras, como el alto coste del alquiler, y desafíos personales como la cocina, que le «cuesta», aunque emplatar se le da bien….

 

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Fuente: cope.es (IreneOrtega)


 


 

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