Los padres aseguran que el centro alegó falta de personal ante la posibilidad de que hubiese que asear al alumno durante la actividad.

La familia de un niño de ocho años con síndrome de Down, alumno del CEIP Hernán Cortés de Talavera de la Reina (Toledo), ha denunciado públicamente que el centro impidió a su hijo participar en una excursión escolar organizada junto a sus compañeros.
Según han trasladado los padres a los medios de comunicación, los hechos ocurrieron este jueves 5 de marzo, cuando el alumno no pudo asistir a una salida a Micropolix, una ciudad educativa ubicada en Alcobendas (Madrid) donde los niños realizan actividades simulando diferentes profesiones.
La excursión fue comunicada a las familias el 20 de enero. Posteriormente, durante una tutoría celebrada el 4 de febrero, el equipo docente informó a los padres de la posibilidad de que el menor no pudiera acudir debido a la falta de personal para atender una posible necesidad de cambio de pañal durante la actividad.
Según la familia, el colegio -que es público bajo la competencia de la Consejería de Educación del Gobierno castellanomanchego- trasladó que no disponía de un auxiliar técnico educativo para realizar esa tarea y que estas funciones no corresponden al profesorado. Los padres han mostrado su desacuerdo y consideran que excluir a su hijo por sus necesidades de apoyo supone una discriminación.
Sin alternativas
Ante la situación, los padres intentaron buscar alternativas que permitieran su participación. Sin embargo, aseguran que no se ofreció ninguna medida para garantizar su asistencia y que incluso se planteó que uno de los progenitores acompañara al menor en la excursión.
Ambos trabajan en horario de mañana y consideran que «no es responsabilidad de la familia suplir los recursos que el sistema educativo debe garantizar».
La familia sostiene que impedir la participación del niño en la actividad supone negarle una parte del proceso educativo, ya que las excursiones forman parte del desarrollo social, educativo y emocional del alumnado.
Derecho a una educación inclusiva
En su comunicado recuerdan además que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce el derecho a una educación inclusiva y obliga a realizar los ajustes razonables necesarios para garantizar la participación del alumnado con discapacidad en igualdad de condiciones.
Los padres también aseguran que esta situación no es un hecho aislado. Afirman que en enero de 2024, durante una reunión con el equipo docente, la directora del centro llegó a manifestarles textualmente: «Tu hijo está calentando la silla».
Asimismo, recuerdan que el 14 de mayo de 2025 el menor abandonó el recinto escolar durante el recreo por una puerta que se encontraba abierta y sin supervisión junto a otros compañeros, recorriendo más de 200 metros por la vía pública. La familia lamenta que el centro no asumiera responsabilidades por lo ocurrido….
Fuente: www.elespanol.com (Julia Toledano)