Un alumno de León con síndrome de Down se queda sin excursión porque el colegio no tiene personal

Con 15 años, no fue al descenso del Sella con sus compañeros de clase.

Una edición anterior del descenso del Selladl

Tiene 15 años y se ha quedado sin la excursión de fin de curso con sus compañeros de clase. La argumento del colegio a la familia fue que no contaban con nadie para poder atenderle. 

El alumno tiene síndrome de Down y está a punto de terminar la ESO en el centro, para ya el próximo curso poder dar el salto a una FP Básica. La familia del alumno relata que, a pesar de que desde el centro concertado se aseguró que contaba con todas las garantías para la integración del estudiante durante la etapa de Secundaria, no ha sido así. De hecho, no llevarle a la excursión ha sido la gota que ha colmado el vaso para la familia. «Nos dijeron que era el mejor cole y el mejor equipo, pero fue un engaño total», relata la abuela, para añadir que durante estos años «no le han atendido».

El niño se quedó sin la excursión final para cerrar el curso. La familia le apuntó y a la semana siguiente recibieron una llamada de la dirección del centro. «Nos dijeron que no podían a atenderle en el viaje y cuando les comentamos que eso no podía ser, nos dijeron que entonces todos los niños se quedarían sin ir a la excursión, que se suspendería. Pero eso nos parecía absurdo, por qué se iban a quedar el resto de los niños sin el viaje, fue muy feo», relata la abuela. La excursión era a hacer el descenso del Sella, una actividad que el estudiante hace con su familia todos los años.

 «Él no tiene problemas, lo hace, pero necesita a alguien que esté pendiente de él», explica la abuela, quien apunta que incluso se ofrecieron a acompañarle para que pudiera participar. Finalmente, su madre se pidió el día para poder atenderle ya que el estudiante se quedó en León cuando todos sus compañeros se habían ido de excursión.

La abuela relata que la excursión «es una muestra más de que no han hecho nada en el colegio, ni adaptación curricular ni para la vida. No le han atendido. Lo hemos ido superando y permitiendo por el niño. En noviembre nos dijeron que ya no podían, que no eran capaces de atenderle, cuando el curso ya estaba empezado». Entonces la familia les ofreció el psicólogo conductual al que va desde pequeño, el logopeda, incluso se ofrecieron a acudir al centro desde la asociación Amidown «para abordar el caso de forma personal, pero nada». A la familia incluso le dijero que el niño tenía «problemas psiquiátricos» y le llevaron al especialista, pero éste lo descartó y centró la cuestión «en problemas conductuales».

 

Integración

«Nunca se han sentado con nosotros para reconducir la situación», critica la abuela, que dirige el problema a la organización del centro y a sus psicólogos. «Nos llegaron a decir que no podían atenderle porque si no tendrían que dejar de atender al resto de los niños, eso después de decirnos que ellos contaban con el mejor equipo….

 

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Fuente: www.diariodeleon.es (Abigail Calvo)

 


 


 

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