El pamplonés Iñaki Bernal Echeverría impulsó la fundación Teresa, en homenaje a su hermana, fallecida en 2019, para apoyar el uso de la tecnología entre personas con discapacidad intelectual.

Teresa Bernal Echeverría falleció en 2019 con 38 años. Tenía Síndrome de Down y era una persona “genuinamente feliz”. Así la describe su hermano mayor, Iñaki, que se emociona al recordarla. Teresa murió accidentalmente, al atragantarse mientras comía en el comedor de Tasubinsa, en Orcoyen, donde trabajaba. “Ella estaba bien pero sufrió un accidente y hasta que llegó la ambulancia permaneció mucho tiempo sin riego cerebral. El hecho de que estuviera unos días en coma, nos ayudó a interiorizar el proceso. Resultó algo muy duro para toda la familia”, rememora Iñaki los días previos a su fallecimiento.
“Aunque uno de los regalos que nos hizo mi hermana fue que todos somos mejores gracias a ella”, subraya. Y en su honor, Iñaki impulsó una fundación con el nombre de Teresa. ¿El objetivo? Utilizar la tecnología para apoyar a las personas con discapacidad intelectual. Así surgió la Fundación Teresa (TEcnology REsearch por Social Advance, investigación tecnológica para el avance social, por sus siglas en inglés).
¿Quién fue su hermana Teresa?
¿Cómo fue la llegada de Teresa a su familia en 1981?
Mi hermano Javier y yo éramos pequeños. Mis padres, que eran profesores de Biología y Química en San Cernin, tuvieron un gran bagaje para acoger a mi hermana y ofrecerle las mejores oportunidades. Creo que Navarra es una comunidad privilegiada en el terreno de la discapacidad intelectual y cuenta con muchos centros públicos y concertados (Andrés Muñoz Garde, Isterria, El Molino…) Teresa pudo permanecer muchos años en estos colegios, donde fue tan feliz.
Y después trabajó en Tasubinsa…
Allí también fue tremendamente feliz. Le encantaba ir a trabajar, sentirse útil, cobrar una nómina, aunque fuera de poco dinero… (risas). Le producía una enorme alegría ir a trabajar. Las emociones de estas personas son mucho más puras.
UNA FUNDACIÓN DE APOYO
¿Cómo surgió la idea de crear la Fundación Teresa?
El fallecimiento de mi hermana fue un aprendizaje brutal para todos. Un detonante que te hace replantearte la vida. A mí me salió acercarme a mi familia, pasar más tiempo en Navarra, comprarme una casa en Muruzabal… Durante la pandemia tomé la decisión de dejar el BBVA y pensé en crear la fundación. Me ayudaron mucho Esteban Morrás (empresario navarro fundador de compañía tecnológicas, como das-Nano y Veridas, de reconocimiento facial) y Tasubinsa. En 2021 , estaba a punto de extenderse la Inteligencia Artificial con Chat GPT y nos dimos cuenta de que la tecnología, que es un gran igualador social, excluye sistemáticamente a las personas con discapacidad de esta revolución. Suponía un impacto negativo en las personas más vulnerables. Así, con el apoyo de la Fundación Ciganda Ferrer y la Fundación Caixa Bank, impulsamos un equipo de voluntarios y empezamos a impartir formación a empresas.
¿Cuál es la situación actual de la fundación?
Físicamente está ubicada en Navarra pero su ámbito de actuación es mayor (Madrid, Barcelona..) Ya ha llegado a unos 35 usuarios y nuestro objetivo para este año es alcanzar los cien. Empezamos con pocos recurso pero el año pasado recibimos una ayuda importante, que se ha convertido en un acelerador. Nuestro objetivo es construir una plataforma informática para ayudar a las empresas (ofrecer formación para que puedan colaborar personas con discapacidad intelectual). Por ejemplo, en el caso de Caixa Bank, cuando tienen incidencia informática, recurren a un equipo de Tasubinsa para clasificarla. O en el caso de Veridas, poseen un acuerdo con la Fábrica de Moneda y Timbre. Un equipo formado por personas de Tasubinsa y Gureak colabora con ellos….
Fuente: www.diariodenavarra.es (Sonsoles Echavarren)