Aubry Allbridge, de Estados Unidos, se certificó en un programa que combina fuerza, pilates, cardio y yoga, y ahora busca convertirlo en su trabajo.

La historia de Aubry Allbridge, una joven de 22 años con síndrome de Down nacida en Utah, Estados Unidos, muestra hasta qué punto la actividad física puede convertirse en un proyecto de vida. Después de años como alumna, se certificó como instructora de UpBeat Barre y condujo su primera clase en un gimnasio local ante 60 personas.
De alumna a instructora: cómo fue el recorrido
Antes de dar el paso, Allbridge había pasado por varias disciplinas: pilates, zumba, programas de entrenamiento para adultos mayores y clases de alta intensidad. Se quedó con UpBeat Barre, una modalidad que combina entrenamiento de fuerza, pilates, trabajo cardiovascular y yoga, y que trabaja el equilibrio y la coordinación.
Quien siguió de cerca su evolución fue Jane Johnson, instructora del programa y codueña de un gimnasio de la ciudad de Kaysville. Contó que durante años observó su capacidad para memorizar rutinas y coreografías completas, algo nada menor en una disciplina que exige seguir secuencias largas al ritmo de la música.
“Tiene un cerebro increíble. Aubry aprende la coreografía muy rápido y la retiene. Además se sabe todas las letras de las canciones, así que canta con los mejores”, expresó Johnson en diálogo con el canal KSL de Utah.
Una clase pensada para que nadie quede afuera
Al anunciar la certificación en su cuenta de Instagram, la joven contó que lo que más disfrutó del curso fueron dos herramientas concretas: las consignas motivacionales y el dar opciones a los participantes, es decir, adaptar cada ejercicio al nivel de quien lo hace. Para ella, el objetivo no es solo terminar la rutina.
“Me divertí muchísimo. Amo estar en el escenario, amo el ejercicio, amo usar mi micrófono y decir cada consigna, y amo encontrarme con la gente y coleccionar amigos”, dijo tras la clase. Johnson ahora la está acompañando para que la certificación se transforme en un trabajo de tiempo completo en el gimnasio.
El caso no es único. El mismo programa de noticias positivas había difundido antes la historia de Dan MacGauley, un hombre de 36 años con síndrome de Down, autismo y sordera de un oído, operado dos veces del corazón en la primera infancia, que empezó a levantar pesas por indicación de bajar de peso.
Fuente: ar.cienradios.com