Paco, Vanesa y su derecho a amar: “Hay que romper el mito de que las personas con discapacidad no podemos formar familias”

Vanesa y Paco, con discapacidad intelectual, se casaron hace tres años y juntos luchan por el derecho a decidir de las personas con discapacidad sobre su propia vida.

Paco y Vanesa, el día de su boda.Cedida

Paco y Vanesa llevan juntos varios años, pero llegar hasta aquí no ha sido facil. Para ella, porque antes de empezar con Paco estuvo atrapada en una relación marcada por la violencia, y para él por una vida marcada por la sobreprotección.

Juntos y viviendo por su cuenta desde hace seis años, defienden cada día su derecho a decidir sobre su propia vida, una lucha que van ganando, pero que les ha costado años de lucha. De hecho, ambos son fundadores de la asociación ‘Los que no se rinden’ -de Plena Inclusión Aragón-, la primera en España formada sólo por personas con discapacidad intelectual y que este año 2026 cumple 10 años.

Antes de eso, y como tantas parejas, Paco -de 58 años- y Vanesa, a punto de cumplir de 45, se conocieron a través de las redes sociales, concretamente de Facebook.

Les unió su apellido, pues, a pesar de no ser nada común, ambos son Monteagudo, “me llamó la atención, le escribí y empezamos a hablar”, cuenta Paco.

Por aquel entonces, Vanesa aún estaba casada y, aunque no era feliz, terminaron perdiendo el contacto, “cuando te maltratan durante años, la gente te dice, ¿por qué aguantaste?’ y me sienta muy mal, porque no saben lo que se sufre. Pero ahora estoy muy feliz. La gente que me conoce me dice, que parezco otra persona desde que estoy con Paco”, dice con una sonrisa en la boca.

Cuando retomaron el contacto y se enamoraron, Vanesa ya no estaba casada y vivía en un piso tutelado. Hasta irse a vivir juntos, tuvieron que esperar, pues Paco no quería dejar sola a su madre, que se había quedado viuda hacia poco. Además, sus hermanos no veían con buenos ojos que estuviera con una mujer divorciada, “antes estuve con una chica a la que sus padres no le dejaron que viniera a vivir conmigo, y con Vanesa fueron mis hermanos, que tienen una mentalidad más antigua y me pusieron más trabas. Intentaron que fuera un piso tutelado, pero yo siempre les he dejado claro que quiero tomar mis decisiones, que tengo las cosas muy claras de por dónde quiero ir”, dice Paco Tajante.

Superados esos obstáculos, empezaron a vivir juntos. Primero solo los fines de semana para que la madre de Paco se fuera acostumbrando y después en un piso, solos, independientes -pues ambos trabajan- y con su perro, “antes me daba miedo, porque me dan miedo los perros, pero ya me ha acostumbrado y es como nuestro hijo”, confiesa Paco.

Desde entonces, han pasado juntos la pandemia, algunas operaciones… pero lo han superado todo juntos, “nos han operado a los dos y salvo una vez que nos operaron casi a la vez, que tuvimos que pedir ayuda a mi hermana, nos hemos apañado siempre bien los dos”, reivindica Vanesa, “además, si pasamos la pandemia juntos, no creo que nadie nos separe”.

Queremos que nos dejen tomar nuestras decisiones en todos los aspectos de la vida, y también queremos tener derecho a amar a quien queramos

Una pedida de película

Paco y Vanesa tenían tan claro que querían pasar el resto de su vida juntos, que hasta coincidieron a la hora de pedirse matrimonio hace tres años. Paco lo llevaba un tiempo pensado, pero planeó hacerlo durante unas convivencias a las que iban con la asociación. Sin embargo, Vanesa se le adelantó, “ya sé que es más tradicional que sea el hombre el que lo pida, pero nosotros hemos roto todas las reglas”, dice Paco resignado.

También fue poco convencional la forma de pedírselo, “fue delante de miles de personas, en un partido en el pabellón príncipe Felipe de Zaragoza. De repente, trajo un speaker y me lo pidió. Yo, pues imagínate, pensando ‘tierra, trágame’. No podía decir que no, o todo el pabellón se me echaba encima, jajaja. Y nada, al día siguiente todo el mundo en el trabajo dándome la enhorabuena. Fue muy bonito, la verdad”, recuerda con emoción.

Pocos meses después, se dieron el ‘sí quiero’ en un día que ambos recuerdan como muy bonito, “estábamos muy tranquilos, a pesar de que todo el mundo nos preguntaba sin parar si estábamos nerviosos, pero yo estaba seguro de que Vanesa no es de esas que te dejan plantado el día de la boda, jajaja”.

De su amor, no pueden estar más seguros, y de que quieren que les dejen vivir su vida, también, “al final mi familia se convenció porque a vieron que lo nuestro iba en serio, pero a veces sentimos que no nos dejan tomar nuestras propias decisiones. Como a mí me incapacitaron en 2001 y mi hermano tiene la curatela, tenemos que pedir permiso para cosas como comprarnos una tele, y eso no nos gusta”, se quejan.

En su asociación luchan precisamente por cosas como esa, por que les dejen tomar decisiones y vivir su propia vida, “nosotros cuando damos charlas en colegios y demás siempre dejamos muy claro que queremos que nos dejen tomar nuestras decisiones en todos los aspectos de la vida, y también queremos tener derecho a amar a quien queramos. El mero hecho de que una persona tenga discapacidad no debería quitarle el derecho a casarse o tener hijos, por ejemplo, como el resto de las personas. Tenemos necesidades de apoyo, pero podemos tomar nuestras propias decisiones”, dice tajante Paco.

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Fuente: www.20minutos.es (Merche Borja)

 


 


 

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