Juan Diego, un joven con síndrome de Down, encontró en la repostería un espacio para aprender, desarrollar sus habilidades y construir poco a poco su propio camino.

Actualmente estudia repostería y, además de aprender entre mezclas, hornos y preparaciones, también sale a vender sus propias tortas al parque de La Floresta todos los fines de semana. Cada jornada es una oportunidad para poner en práctica lo aprendido, compartir su talento y seguir creciendo en un oficio que disfruta.
Su familia ha sido fundamental en este proceso. Desde el comienzo lo han acompañado, motivado y alentado a descubrir todo lo que puede hacer cuando tiene la oportunidad de aprender y demostrar sus capacidades. Su padre le «encauzó todas las energías que tenía de manera positiva», tal como lo dice Felipe, su hermano, quien maneja las redes sociales de ‘Juandi’ y ha estado presente en todo momento.
Por otro lado, su madre es la que ha asumido el rol de acompañante; no desampara a Juan Diego, siempre está presente en todo lo que él hace e incluso lo acompaña a vender los postres que hacen juntos.
Aunque lleva pocos meses estudiando repostería, Juan Diego ya ha avanzado en la preparación de diferentes productos y cada nuevo aprendizaje se convierte en una razón para seguir adelante.
Para su mamá, preparar y vender tortas significa mucho más que aprender una receta. Es una oportunidad para relacionarse con otras personas, fortalecer sus habilidades y dar pasos hacia una mayor autonomía….
Fuente: telemedellin.tv (Claudia Villa)