Con el sueño de ser nutricionista, Natalia (@lavozdenat) es una joven con síndrome de Down que tiene muy claro cuál es el camino que quiere seguir en la vida: hacer felices a las personas a través de la alimentación, especialmente a mujeres embarazadas y a niños recién nacidos.

Es consciente de que «los sueños se construyen paso a paso«, pero también sabe que la primera piedra es la intención y tener el objetivo marcado. Natalia, por tanto, aspira a ser una profesional de la nutrición y a cumplir todas las ilusiones que tiene por delante en el sector profesional.
El sueño de ser nutricionista de embarazadas y bebés
Como cualquier persona, quienes tienen la condición de síndrome de Down también cuentan con sueños, aspiraciones y objetivos que cumplir en la vida. Esa normalidad es la que debe ser comprendida e, igualmente, dotar de herramientas al colectivo para que pueda cumplirlas.
Natalia es una de esas personas que vive ilusionada con la vida. Con la intención de ser nutricionista, traslada que «quiero ayudar a la gente a que conozcan los diferentes alimentos y así que se sientan mejor física y mentalmente». El secreto de la felicidad está en una buena alimentación.
De esta manera, la propia Natalia asegura que «el área que más me llama la atención» dentro del sector de la nutrición es trabajar con mujeres embarazadas y con bebés«, siendo testigo del desarrollo de su crecimiento. Está en el camino correcto.
A pesar de que la inclusión laboral de personas con síndrome de Down u otra discapacidad todavía está lejos de ser real, Natalia vive con la ilusión de «algún día poder lograrlo«. Mientras, asegura que dará lo mejor de sí para hacer realidad ese sueño.
Por ello, el ejemplo de esta joven es otra oportunidad para reivindicar una igualdad de trato y equidad respecto al colectivo con síndrome de Down. Sólo bajo la concesión de posibilidades podrán demostrar si están preparados o no para el desarrollo profesional.
Celebrar la identidad del síndrome de Down
Siempre es buen momento para sentirse orgulloso de uno mismo y de lo que se está consiguiendo en la vida. Natalia, joven con síndrome de Down, apuesta por esa idea y, mediante redes sociales, ha expuesto tres motivos por los que celebra su propia identidad.
En primer lugar, valora la «autenticidad sin filtros» que presentan las personas con Trisomía del 21: «Mi orgullo radica en la capacidad de expresar alegría, verdad y afecto genuinamente».
También rinde homenaje a la habilidad para desafiar etiquetas y límites: «Me enorgullece romper estereotipos y demostrar que el talento y la determinación no conocen de cromosomas»….
Fuente: tododisca.es (Francisco Zuasti)